30.11.05

Un Congreso para la Historia.



A diez días de las cruciales elecciones, vale la pena recordar que no sólo elegimos President@ de Chile, sino también a los parlamentarios que legislarán en este importante momento de la historia patria. Si bien en el Senado existen sólo dos eventuales doblajes concertacionistas (Región del Bío-Bío costa y Región de Magallanes), en la Cámara de diputados la opción es bastante mayor y podemos ver que la tendencia se mantiene en, a lo menos, seis distritos. En materia senatorial, lo cierto es que a la Concertación Democrática le faltó más decisión, unidad y audacia para conseguir doblar en las regiones Metropolitana Poniente, de Coquimbo y del Libertador Bernardo O´higgins. Lo mismo ocurrirá con un sinnúmero de distritos en que por un par de puntos porcentuales se perderá la opción de conseguir los dos escaños en disputa. Para una oportunidad posterior dejaremos el análisis del sistema binominal y la discriminación que produce, contrastándolo con el sistema que proponemos. Evidentemente, la presencia de fuertes candidatos del pacto Juntos Podemos en Copiapó, Illapel, Pudahuel, Conchalí, San Miguel, Coronel y Lota perjudicarán las opciones de la Concertación en dichos distritos, aunque sin opciones reales de resultar electos. Por otro lado, creo que Clemente Pérez, candidato demócrata cristiano -con el apoyo del PPD Leopoldo Sánchez-, romperá el doblaje de la Alianza de derecha en Las Condes, Vitacura, recuperando para las fuerzas de centro un cupo clave en el gran Santiago.

Podría estimarse que la Democracia Cristiana consolidará el primer lugar recuperado en las municipales pasadas, acercándose a los 26 - 28 diputados electos. La seguirá la Udi, aunque bajando ostensiblemente su representación en beneficio de Renovación Nacional, que a su vez crecerá para obtener sólo 10 - 12 escaños menos que su aliado. El bloque PS-PPD-PRSD alcanzarán una importante representación (cercana a 34 diputados), donde saldrá mayormente beneficiado el Partido Socialista, en perjuicio del Partido por la Democracia. En materia de senadores, en la Región de Antofagasta saldrá electa Carmen Frei; en Coquimbo, Jorge Pizarro; en Santiago Oriente, Soledad Alvear y en Santiago Poniente, Guido Girardi. La región del Libertador Bernardo O´higgins elegirá a Juan Pablo Letelier y en el Bío Bío resultarán electos Mariano Ruiz-Esquide, Hosain Sabaj y Alejandro Navarro, mientras que en la región de Los Lagos lo serán Eduardo Frei y Sergio Páez. Finalmente, Magallanes ungirá a Zarko Luksic y Pedro Muñoz como sus senadores.

No creo que sea necesario redundar en lo relevante de contar con diputados y senadores que hagan carne el programa de gobierno de la Concertación Democrática y, por ello, que se verifique la elección de la mayor cantidad de parlamentarios posibles. No obstante, sí creo en que cualquiera de los candidatos en disputa no da lo mismo: se requieren parlamentarios constructivos, trabajadores, en contacto con la ciudadanía, que hagan buenas leyes, leales y comprometidos. Sólo con ellos podremos llevara cabo las transformaciones que una mayoría de connacionales desea y que encarna la doctora Michelle Bachelet.

Por ello, es importante que la ciudadanía que cree que Chile puede ser mejor con los planes y propuestas de la candidata presidencial, no sólo vote por Michelle, sino que le entregue la verdadera posibilidad de modificar institucionalmente aquello que creemos debe mejorarse votando y eligiendo a l@s diputad@s que apoyarán con su voto en el Congreso Nacional las propuestas con las que se ha comprometido con todos los chilenos. Sólo así podremos gozar de la patria justa y buena a la que aspiramos.

Pronto veremos si lo que hemos aventurado se hace realidad. Entramos a tierra derecha.

25.11.05

Michelle. Estoy contigo


Por un país con más equidad.
Los partidos políticos de la Concertación Democrática han reforzado en estos días la campaña de Michelle Bachelet con el objeto de obtener un triunfo en primera vuelta, lo que aparece como probable a la luz de los últimos hechos; especialmente con la defensa del Presidente del Partido Demócrata Cristiano, Adolfo Zaldívar, de la ruta trazada para el fortalecimiento del centro político en Chile y la urgente necesidad de modificar sustancialmente el modelo económico. Por una parte, se agradece grandemente que, en el marco de pequeñas disputas, una organización partidaria eleve el debate con propuestas serias y estudiadas, de cara a la ciudadanía y con la disposición de recibir por parte de ésta sus observaciones, sugerencias y críticas. Cabría solicitar que el resto de las entidades partidarias siguieran este ejemplo para saber a ciencia cierta dónde ponen sus acentos y qué tipo de país piensan y quieren. (Sucede a menudo que el líder de una tendencia política dice luchar por una idea y defender ciertos valores, pero los diputados y senadores que lo respaldan votan incansablemente contra esas mismas ideas y valores en el Congreso Nacional).
Por otra parte, cada día más personas se suman a la propuesta de introducir profundos cambios en el modelo económico imperante. No hace falta recordar que hace algunos años ya, Patricio Aylwin nos decía que "El mercado es cruel" y que este mismo año, la Conferencia Episcopal llamaba la atención sobre la "escalandosa distribución del ingreso"; basta echar una mirada a nuestro alrededor para percibir desigualdades que no pueden persistir. Es cierto, los últimos años hemos consolidado nuestra posición política, económica y comercial en el ámbito internacional, nuestra balanza comercial es un ejemplo para América Latina, hemos consolidado nuestra economía y ejemplos de esto son los grandes números: kilómetros de caminos, viviendas construidas, cobertura educacional, viajes aéreos, etc. Sin embargo, mientras muchos de nosotros, en menor o mayor medida disfrutamos de este Chile de oportunidades, muchos todavía están a la vera de esta carretera del desarrollo. De un lado, se requiere invertir más y mejor en la clase media (pequeños y medianos empresarios y comerciantes, profesionales, empleados, etc) con el objeto de fortalecer este sector del país (que dicho sea de paso, me incluye) para enfrentar el desafío de emprender: se requieren ideas y fuerzas nuevas, un Banco del Estado que se preocupe de aquellos que no tienen cabida en los bancos comerciales: ¿de qué sirve tener una empresa estatal que compite en el mercado con los bancos privados, disputándose los mismos clientes y dejando de lado aquellos que requieren una mirada diferente?, una Corfo que sea verdaderamente una institución de fomento orientada a las empresas e idustrias pequeñas y medianas: los grandes pueden y deben competir sin subsidios estatales. De otro lado, las políticas sociales deben ser mejor enfocadas ¿por qué no podemos exigir mayor eficiencia y eficacia en los instrumentos destinados a los más pobres? El esfuerzo con el Chile Solidario, el Chile Barrio, el plan Auge y otros que se orientan principalmente hacia quienes más necesitan de una verdadera economía de la solidaridad debe redoblarse en el próximo gobierno de la doctora Bachelet. En eso confío: en que su mirada de mujer, de profesional de la salud, de humanista, peritirán a Chile acoger a todos sus hijos como iguales, mejorando la condición de los más pobres, intregrándolos al desarrollo, pero no el desarrollo comercial del que tanto nos gloriamos, sino que uno más profundo, el progreso humano integral, aquel que sólo se consigue si luchamos con el corazón por un Chile con justicia social, con mayor equidad, con mayor integración, en suma, un Chile más humano, más solidario. Por todo esto y más, yo estoy contigo Michelle.

15.11.05

La segunda vuelta es evitable.

Encuesta Cep. La segunda vuelta es evitable.
Hoy se dio a conocer la última encuesta del Centro de Estudios Públicos correspondiente al período Octubre - Noviembre 2005 que sacó a la luz un retroceso en la adhesión de la candidata Michelle Bachelet, quien cae desde un 45% a un 39% respecto de la pregunta: si las elecciones fueran el próximo domingo, ¿Por quién votaría Ud.?
En la misma encuesta, Joaquín Lavín se estanca en una cifra cercana al 20% (22% en Junio-Julio, 20% en Agosto-Septiembre y 21% en Octubre-Noviembre) y Sebastián Piñera, en franco ascenso, se ubica en el 22%. A mi juicio, por las razones que esgrimiera en mi anterior análisis, el sub-representado Tomás Hirsch, aparece con un 3%.
Así las cosas, parecería firmada una segunda vuelta entre Michelle Bachelet y uno de los candidatos de derecha. No estoy de acuerdo.
Piñera sobre Lavín.
En la mayoría de las variables, Piñera está sobre Lavín. Sin embargo, esta no es la principal razón por la cual creo que hoy es precisamente aquél el candidato que podría pasar a una eventual segunda vuelta contra Bachelet o, al menos, ganar la cruenta batalla del conservadurismo. La clave está en la respuesta a la pregunta: candidato por el cual no votaría por ningún motivo: Lavín y Hirsch empatan el primerísimo lugar con un 33%, seguidos mucho más abajo por Bachelet, con un 13% y Piñera con un 5%. Es precisamente aquí donde está el peligro y por ello la postura visionaria de Adolfo Zaldívar que ha insistido en golpear la candidatura del empresario-candidato. El alto nivel de rechazo de Lavín lo inhabilitan para seguir creciendo, lo que no ocurre con piñera, quien se alza como una alternativa a la alianza de gobierno menos confrontacional y, en mayor o menor medida, más democrática. Lo anterior, aunque en los hechos no sea así, debido al enorme peso de la derecha económica en su comando electoral, lo que hace inviable que el empresario-político pueda proponer verdaderas y profundas mejoras en lo social.
Ganar en primera vuelta. Aún es tiempo.
Aún es tiempo de trabajar y comprometerse a ser parte de la continuidad y el cambio. Continuar en la senda del progreso económico, social y cultural y cambiar en los aspectos más importantes y urgentes: más trabajo, más seguridad y mejores políticas sociales. Aún es tiempo de remecer a aquellos concertacionistas que por una razón u otra están mirando desde la ventana que las cosas simplemente pasen y contagien de alegría y esperanza a todos quienes comparten una misma visión de país: un Chile más justo, solidario y desarrollado.
Los números están de nuestro lado. Ante la pregunta: ¿quién le gustaría que fuera la o el próximo Presidente de Chile, un 39% vota Bachelet; y si la pregunta es quién cree Ud. que va a ser la o el próximo Presidente de Chile, un 63% señala que será la doctora-candidata.
Un 39% de adhesión, que descontados los nulos y blancos se transforman en un 45,8% del total de votos válidamente emitidos (únicos que son considerados en la elección) dejan a Michelle Bachelet a las puertas de lograr un triunfo electoral en Diciembre y esos 4,2% de votos que la alejan de dicha meta pueden ser descontados con una profundización del debate en los temas valóricos y de contenido programático.
Ánimo!!!!

14.11.05

La elección presidencial. ¿Qué está en juego?

Estando a menos de un mes de la elección presidencial correspondiente al presente año, estimo necesario efectuar una somera relación de las fuerzas electorales presentes en esta trascendental contienda.
Trascendental porque aunque la mayoría de los analistas dan por sentado que Michelle Bachelet va a cosechar un triunfo, ya sea en primera o en segunda vuelta, lo que está en juego es mucho más que el nombre de la persona que es elegida como Presidente de Chile para el período 2005 - 2009.
Para la Concertación Democrática no da lo mismo ganar el 11 de Diciembre o ganar en el ballotage. No da lo mismo porque no sólo redunda en un mayor gasto y un mayor desgaste para los activos políticos de los diversos partidos, sino que además, sería un claro revés para las intenciones de consolidar en la política chilena la idea que una candidata con alto respaldo ciudadano puede ser impuesta al acuerdo de los dirigentes partidarios. Esto sumado al hecho que los dirigentes presentes en la cúpula del comando presidencial, especialmente en el área territorial y de diseño de campaña, se vería expuesta a un escarnio público innegable al fracasar en el intento de transformar un fenómeno político social, como lo es la persona misma de la doctora-candidata, en una fuerza imbatible.
Para la derecha es aún más lo que se define, puesto que se trata de consolidar una propuesta populista y extrema, ligada íntimamente a los civiles y militares que integraron la dictadura de Pinochet o de variar su discurso con una derecha más ligada a los grandes intereses económicos y, precisamente por ello, más tradicional y conservadora. Sea quien fuere el segundo candidato más votado -Lavín o Piñera- comenzará a definirse esta lucha que integrará decididamente, intentando convertirse en los líderes de la derecha del mañana, a Longueira y Allamand. Pronto sabremos de qué bando fluye mayor cantidad de sangre, ya que está meridianamente claro que será ésta una guerra sin cuartel.
Para la izquierda extraparlamentaria, que ha apostado por Tomás Hirsch como candidato presidencial -quien emerge como una buena propuesta después de la figura omnipresente de Gladys Marín- es precisamente eso lo que se debe aclarar: ¿podrán tener candidatos nacionales con el suficiente peso específico para ser alternativa de cambio, sin contar ahora con la dirigente comunista?. Hirsch ha asombrado a muchos al posicionarse con el 6 o 7 por ciento en las encuestas; sin embargo, debemos recordar que en el año 1993 en una elección donde aparecía claramente una definición en favor de Frei, Pizarro (PC) obtuvo un 4,7%; Reitze (PH), un 1,17% y Max Neef un 5,55%. Asimismo, en el año 1999, en una elección altamente polarizada Sara Larraín obtuvo un 0,44%; Hirsch (PH), un 0,51% y Marín (PC), un 3.19% de los votos válidamente emitidos. En razón de lo anterior, no debe extrañarnos que la empresa de Hirsch alcance ribetes similares a la votación histórica de la izquierda extraparlamentaria, considerando que hasta ahora la elección no ha tenido la característica de ser discutida, como la definición presidencial de 1999 y se acerca más a considerarse indiscutido el triunfo electoral de Bachelet, como ocurriera en 1993 con Frei, lo que genera a su vez que más personas de izquierda voten por un candidato alternativo, como forma de protesta, en la creencia que la elección del verdadero candidato no está en peligro.
Sin perjuicio de ello, creo importante que se entiendan las desafortunadas palabras de Barrueto la semana pasada a un medio de prensa, en el siguiente sentido: no debe confiarse la opinión pública chilena ligada a la izquierda o centro izquierda, la carrera por la presidencia de la República no está corrida y menos ganada. No sobran votos y la verdadera protesta, el verdadero rechazo es a la intromisión de los grandes capitales en la política, al populismo, a quienes tienen teñidas sus manos de sangre o de recursos económicos mal habidos en un régimen totalitario. Por ello, debemos redoblar nuestros esfuerzos por convocar a la mayor cantidad de chilenos en esta verdadera cruzada por el triunfo de nuestros ideales democráticos, encarnados en esta ocasión por Michelle Bachelet y por lograr que la opinión pública comprenda que debe optarse por un voto de protesta, pero un voto útil. Para cambiar, pero con continuidad, porque es mucho lo que hemos hecho en estos últimos años, pero también es importante lo que nos falta por hacer.